divendres, 23 de setembre de 2011

Calleja en Sa Gleda, Desafio extremo.



L’amic José Hidalgo m’ha recomanat que veies el capítol de Desafio Extremo (Canal Cuatro) on l’aventurer Jesús Calleja participa en les exploracions i “descobertes” de la xarxa subaquàtica de la mallorquina cova de Sa Gleda.

Remenant per la web he trobat diversos fragments i texts que us insereixo tot seguit:

"Es la última exploración verdadera. Lo que queda por explorar del Planeta está en el interior de la Tierra". Así define esta nueva aventura Jesús Calleja, una inmersión que descubre por primera vez el mayor sistema subacuático de Europa, localizado en Mallorca, y que Cuatro mostrará en primicia en una edición especial de prime time a principios de septiembre. La pareja de espeleobuceadores formada por Xisco Gràcia y Pere Gamundi concluye así 14 años de trabajo, conduciendo a los espectadores a lo largo de un laberinto de 13 kilómetros que lleva a la conexión existente entre dos cavidades situadas a 1.715 metros de distancia entre sí. Jesús Calleja y sus colaboradores habituales en el buceo -Óscar Espinasa y María March- les acompañan para retransmitir este espectacular descubrimiento.Para mostrar con la mayor precisión estas imágenes inéditas bajo las aguas del Mediterráneo, el equipo del programa ha fabricado ex-profeso un diseño de iluminación que mostrará un lugar mágico, inmenso, completamente desconocido, lleno de contrastes y peligros, con cuevas que alcanzan la extensión de cinco campos de fútbol pero también con claustrofóbicos pasillos a los que sólo un experimentado y único buceador del equipo ha tenido acceso."


"Las cuevas de Sa Gleda, un accidente geográfico situado en Mallorca, serán el escenario que le dé al programa la primicia de un descubrimiento geográfico: la ruta subacuática más larga de Europa.
Para conseguirlo habrá que sudar. Jesús, acompañado de Xisco Gràcia y Pere Gamundi, más otros habituales del programa como Óscar Espinasa y María March, realizará una actividad  límite dentro del buceo: el espeleobuceo. “Si no se ha hecho antes es porque es una verdadera locura”, afirma Jesús. El reto supone introducirse por uno de los accesos a la cueva y atravesarla buceando por un intrincado de galerías. Para conocer más a fondo en qué consiste esta actividad, hemos hablado con dos buzos profesionales: Fernando Boiza y Verónica González, maestro y aprendiz en esta disciplina.
¿En qué consiste el espeleobuceo?
“Es un deporte que compagina técnicas de espeleología con técnicas de buceo para explorar cuevas y grutas que están parcial o totalmente cubiertas de agua”, nos explica Verónica. “Es un verdadero subidón de adrenalina”, añade.
¿Cuáles son los riesgos?
Cualquier mínimo detalle puede hacerte caer en una trampa mortal
Los peligros de realizar una técnica como esta residen en la complejidad del recorrido. No hay escape. No puedes hacer un ascenso vertical y necesitas deshacer lo andado para salir. La paciencia y el conocimiento a lo que uno se enfrenta es vital. Cualquier mínimo detalle puede hacerte caer en una trampa mortal. Por ejemplo, todos conocemos las famosas burbujas del buzo. Cuando exhalas aire sueltas burbujas. Esas burbujas pueden golpear el techo y provocar un desprendimiento del sedimento. Otros riesgos, como matiza Verónica, son la hipotermia y la narcosis. “Si ya en el buceo normal hay que tenerlos en cuenta, con el espeleobuceo hay que hacer mayor hincapié”.
La poca visibilidad que puedes encontrar en la cueva es un aliciente más al peligro que entraña y a eso hay que sumar la poca libertad de movimiento.


Ésta es una aventura no apta para claustrofóbicos. Para hacernos una idea de lo claustrofóbico que puede resultar explorar durante horas una cavidad como las cuevas de Sa Gleda, Fernando nos pone el ejemplo de imaginarse dentro de una tubería. A medida que avanzas, esa tubería puede hacerse grande o pequeña. El agua en esos lugares puede bajar y luego obligarte a subir rápidamente. Si haces formas muy caprichosas, si subes y bajas siguiendo el laberinto, debes realizar muchas paradas de descompresión. Llegado a este punto el aire es lo más esencial. Todo el equipo se debe de llevar doble, no hay lugar a imprevistos. Todo el equipo se debe de llevar doble, no hay lugar a imprevistos. Fernando, nos ilustra este último punto, recordando un accidente ocurrido hace algunos años en la Cueva del Moirag. Bernhard Pack, un buzo holandés, no pudo llegar a tiempo a la superficie. Había apurado demasiado el oxígeno y se encontraba solo en la cueva. El buzo disponía de un una moto acuática para moverse con mayor rapidez, pero esta falló. Bernhard había cometido el error de no dejar botellas de emergencia a lo largo del recorrido, y cuando decidió dejar la moto y avanzar por sus propios medios, llegó al límite del oxígeno. No consiguió avanzar más de 40 metros. Bernhard era un buzo más que cualificado, pero se confió. Otra de las normas a tener en cuenta en estas exploraciones es: “El que menos sepa tiene que ir primero. Si te atascas, todos los demás podrían salir. De manera contraria, morirían todos”, asegura Fernando. Conseguir un logro como el que Desafío Extremo ha propuesto, es equivalente a encontrar un barco hundido. Por primera vez en nuestro país, un equipo de televisión se adentrará en una cueva casi desconocida con una técnica de buceo muy avanzada."

 Selecció de vídeos


"La aventura de Inmersión radical siempre tuvo en mente un doble objetivo: descubrir y recoger las imágenes del mayor sistema subacuático de Europa y cartografiar la ruta que une a las  cuevas de Sa Glade y Camp des Pou. Para conseguir esas imágenes ha sido necesario un diseño especial de iluminación fabricado ex profeso para esta aventura. La inmersión implicaba atravesar pasos muy angostos por los que sólo cabía una persona, Oscar. “El rodaje en sí ya suponía un desafío, porque existen muchos tramos de oscuridad total. La iluminación subacuática ha tenido que ser especial, tremendamente potente, pero lo conseguimos y el resultado es increíble”, afirma Calleja.
Para filmar y documentar la conexión entre las cuevas, Oscar ha tenido que deslizarse con sumo cuidado para que sus movimientos dentro de la gruta no provocasen el hundimiento de grandes rocas que le hubieran podido aplastar. “Te entra un desespere por querer salir, pero te tranquilizas y piensas que no puedes rozar nada. Y de repente ves una luz, y el corazón se acelera”, asegura Oscar tras el subidón de adrenalina. “Oscar no es una persona "cuevera" Las dudas sobre la seguridad del proyecto habían inundado previamente la mente de Oscar. “Oscar no es una persona cuevera”, aseguraba María. Xisco y Pere, expertos espeleobuceadores y figuras esenciales en el descubrimiento, conocían la cueva, pero las cifras preocupan. Xisco había bajado tres veces y Pere dos. María, eterna compañera de Oscar, se mostraba preocupada, “yo creo que no debería ir. Él nunca habla del tema y si me pregunta es porque valora lo que pienso. Le dije lo que pienso, yo no lo haría pero si lo hace, el 99% de posibilidades dicen que no pasaría nada. Pero para él lo importante son las imágenes”, afirmaba María. “La última exploración verdadera. Lo que queda por explorar del planeta está en el interior de la Tierra”. Para Calleja, se trata de: “La última exploración verdadera. Lo que queda por explorar del planeta está en el interior de la Tierra”. Y reconoce el tremendo esfuerzo del equipo:“Recorrer esta cavidad ha supuesto al Grupo Nord de Mallorca más de 400 días de inmersiones espeleológicas y más de 2.000 horas dentro de la cueva”.
Esta ha sido la expedición más técnica, compleja y precisa de cuantas ha realizado Jesús y su equipo. “Me sentí un auténtico privilegiado al poder bucear en el interior de esta cueva. Fue como un sueño, mágico y alucinante. No te crees lo que estás viendo: el tamaño, las formaciones. Es una experiencia brutal”, asegura el aventurero leonés."



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